En época de lluvias los siniestros en los hogares se incrementan en torno al 19 %. Para evitar ello, hay simples pasos que podemos poner en practica como, por ejemplo, verificar el estado de los sumideros del hogar, el estado de los canalones de los techos y los cierres de las ventanas

El arribo del frío y las lluvias ponen a las viviendas más expuestas. Los problemas de filtraciones de agua, goteras, de cristales o ventanas rotas, y de desperfectos eléctricos son más habituales en esta época. De hecho, según la empresas especializadas en el cuidado del hogar, en época de lluvias intensas el número de siniestro en los hogares se incrementa en un 19 %, lo que se traduce en gastos económicos para las familias.

Para contrarrestar y evitar los efectos negativos que nombramos, hay una serie de consejos para aplicar en los hogares, los cuales contribuyen a que las viviendas estén mas protegidas y que no gastemos dinero en reparaciones de este estilo.

Primer consejo: Revisar y destapar los sumideros de la terraza y las arquetas pluviales. En el otoño e invierno, con vientos y lluvias, los árboles desprenden sus hojas y, ayudados por la basura que pueda existir en cada lugar, van tapando los sumideros de las calles y de los hogares. Por ello es esencial limpiarlos; de no hacerlo hay una mayor probabilidad de que se produzcan inundaciones, filtraciones e incluso desbordamientos de agua que pueden ingresar en las viviendas.

Segundo consejo: Cuidar y verificar los tejados y chimeneas. Es necesario verificar el estado de los canalones, dado que un atasco en ellos puede producir que el agua rebalse e incluso puede provocar el desprendimiento del canal con las tejas incluidas. Asimismo, se recomienda sanear y pintar las tejas con pinturas de clorocaucha cada dos años. Este tipo de pintura ayuda a la impermeabilización del agua.

En relación a la chimenea es conveniente colocar un casquillo para evitar la entrada de elementos por este lugar.

Tercer consejo: Proteger el mobiliario al aire libre. Los muebles que están al aire libre deben estar protegidos para que no sufran daños y deterioros. Lo más usual es taparlos con protectores o con plásticos.

Cuarto consejo: Revisar todas las ventanas y puertas de la vivienda. Es importante que no haya filtraciones en ellas. Y en caso de existir filtraciones hay que sellarlas o se puede optar por agregarle un burlete.

Los animamos a poner en práctica estos consejos que son bien simples y pueden contrarrestar grandes daños.

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